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3 Métodos para bailar de manera más creativa y variada

  Publicado el 31 de Marzo del 2019

Guía

¿Recuerdas el artículo titulado La magia del orden? En él te enseñé el Sistema de 4 pasos para crear tu propia guía de la técnica de danza oriental. Si aún no lo tienes listo, te recomiendo que leas el post de nuevo y prepares tu guía para poder usarla con estos 3 métodos que yo suelo utilizar.

Una vez tienes tu guía en la mano, podemos ir un paso (o varios) más allá. Voy a enseñarte 3 maneras de utilizarla con la finalidad de bailar de manera más variada y creativa. Porque está claro que cada una tenemos costumbre de usar unos pasos mucho y otros nada. La razón de que no usemos algunos pasos suele ser que los tenemos olvidados. Puede que también haya cosas que no nos salgan bien y por eso las dejemos aparte; en ese caso, ya sabes, cada vez que practiques trabájalas un poco, para que así en algún momento las domines y puedas utilizarlas también en tus coreografías.

Si todavía no tienes preparada tu guía puedes coger el índice que yo utilizo (lo tienes al final del post de La magia del orden) y trabajar mientras en alguno de los métodos. ¿Estás lista? Bien, descálzate y vamos allá…

1 - Seguir el índice

La finalidad de este ejercicio es incorporar pasos nuevos a los pasos que nos salen así de primeras. Se trata de bailar utilizando cada vez un paso de una categoría diferente.

  • Utiliza una canción que sea con ritmo de 4/4 y que sea constante para simplemente seguirla por encima, sin centrarte mucho en lo que es la canción para este ejercicio. (Por supuesto que para coreografiar sí.)
  • Coge el folio que has utilizado como índice, que es donde está la lista con los nombres de los movimientos principales y déjatela en la mano para todo el ejercicio.
  • Mira la lista para ver la primera categoría, en mi caso, movimientos horizontales. Empieza a bailar con uno de los pasos de esa categoría, por ejemplo, golpes laterales de cadera dobles en el sitio.
  • Vuelve a mirar la lista y pasa a la segunda categoría y haz lo mismo. En mi lista están los verticales, así que podría, por ejemplo, hacer verticales abajo desplazados hacia delante.
  • Da un primer repaso de esta manera por toda la lista.
  • A partir de ahora viene lo interesante. Vuelve a empezar de la primera categoría y esta vez, tienes que hacer otro movimiento diferente al de antes. Siguiendo con mi ejemplo, volvería a los movimientos horizontales y ahora podría hacer un desplazamiento lateral con movimiento horizontal de cadera.
  • Recorre así la lista todas las veces que puedas, siempre haciendo algo diferente.

Con éste lo que conseguimos es ir fijando pasos diferentes de todos los tipos. Pero no nos obliga a pensar las variaciones menos usadas, para esto tenemos el siguiente método.

2 - Profundizar en una categoría

La finalidad de este método es incorporar variaciones que usemos muy poco y crear nuevas combinaciones.

Vamos a explorar a fondo la técnica poniéndonos a prueba para ver cuánto rato podemos bailar utilizando pasos sólo de una categoría y sin repetir.

  • Pon de nuevo una canción constante de ritmo 4/4 un poco de fondo para centrarte en los pasos.
  • Mira la lista del índice y elige uno de los títulos, por ejemplo, unilaterales. Ahora, deja la lista aparte porque en este caso no necesitas tenerla encima. Localiza también la hoja que hayas dedicado a los movimientos unilaterales y déjala a mano para dentro de unos minutos.
  • Ahora, se trata de bailar el máximo tiempo que puedas haciendo diferentes unilaterales. Sólo unilaterales, sin añadir nada. Así, mientras haces uno, ve pensando otra variación diferente para poder continuar. Por ejemplo; si empiezas haciendo drop patada, podrías seguir con drop desplazado, luego girando, después variar la cadera y hacer puentes o círculos…
  • Cuando te quedes sin ideas mira la página completa que has dedicado a los unilaterales y revisa todas las opciones que tenías escritas. Mira las que te has dejado olvidadas sin hacer, pon de nuevo la canción y baila con esas combinaciones olvidadas.
  • Una vez creas haber terminado, revisa para comprobar si has bailado con todas las opciones que tenías en tu lista. Puede que alguna se haya olvidado, si es el caso, sigue bailando hasta completar todas las maneras diferentes de hacer unilaterales que tengas.
  • La siguiente vez que quieras trabajar con este método, elige otra categoría diferente. Creo que es mejor una por día, para así memorizar bien y profundizar.

Hay categorías que engloban muchos movimientos y podemos bailar tres canciones seguidas sin repetir, pero otras, por el contrario, tienen menos variaciones y no da para tanto. Aun así, dentro de las posibilidades, trata de tener muchas opciones para cada paso.

Con este método notarás que al bailar o coreografiar eliges más pasos distintos, porque vas refrescando todas las opciones. Así conseguirás un estilo más creativo, variado y diferente.

Nuestra lista no estará terminada nunca, siempre descubriremos formas diferentes de hacer los pasos y otras maneras de combinarlos, así que siempre deja la lista abierta para ir completándola. Esta lista es nuestro vocabulario de danza, así que, cuanto más amplio, mejor.

3 - Analiza tus coreografías

Este método es para cuando tengas una coreografía terminada. Yo lo hago siempre, y te aseguro que veo las cosas desde otro punto de vista y suelo hacer muchos cambios en la coreografía.

  • Grábate bailándola para poder revisarla bien.
  • Haz una copia del índice (porque vamos a escribir sobre ella) y ve haciendo una marca, por ejemplo, un palito, al lado de cada categoría cada vez que uses un movimiento que le pertenezca. Si haces un ocho vertical arriba, pon un palito en la sección de los ochos. Si después haces shimmi, pon un palito en la sección de shimmis y vibraciones.
  • Cuando hayas revisado toda la coreografía, mira si hay categorías que has usado mucho y si hay alguna que has usado muy poco.

Comprobaciones y ajustes

Una vez tenemos la lista llena de palitos vamos a ver cuánto de creativas hemos sido… tendremos que hacer dos ajustes:

  1. Incorporar pasos de las categorías que hayamos usado menos.
  2. Cambiar los movimientos que hayamos repetido mucho.

Para cambiar lo que repitamos mucho nos vienen genial las hojas completas de técnica. Por ejemplo, si ves que has utilizado muchos camellos de cadera, primero mira la hoja de camellos y busca otros tipos de camellos diferentes. Puede ser camello invertido, desplazados, girando… También puedes buscar en otra categoría que haga la misma función. Como el camello es una ondulación, seguramente en ese momento de la música también encaje algún ocho o algún círculo.

Recuerda revisar también los brazos, normalmente es nivel de cadera es más alto que de brazos y se nota un poco de diferencia. Piensa siempre que los brazos se ven mucho más que la cadera, así que hay que prestarles mucha atención para que quede bien el conjunto. No hay que ir moviendo constantemente los brazos, muchas veces simplemente hacen de marco para dejar ver la cadera, otras veces, van moviéndose también para acompañar y en alguna ocasión son los protagonistas. En cualquier caso, lo importante es la colocación, para que no pase el rato y se vayan cayendo un poco.

Excepciones

Con las cosas que usamos mucho hay un par de excepciones: desplazamientos y giros. Ambas cosas son muy dinámicas y necesarias. Hay tantos tipos de desplazamientos que, aunque hagamos muchos no va a dar sensación de que repetimos (siempre y cuando no hagamos siempre el mismo). Por otro lado, lo que “carga” la coreografía son las cosas que hacemos en el sitio, pero al desplazarnos nos damos un respiro, y damos un respiro también al público. También nos hace recorrer el escenario y ocupar el espacio, que es fundamental.

Sobre los giros, tienen un efecto también de dinamismo y descanso. Podemos añadir muchos, en los finales de frase, en los cambios de música, en las entradas, en los finales… En entradas y finales podemos hacer varios giros seguidos y durante el resto de la canción está bien incluir un giro cada poco tiempo para dar ese descanso de pasos que cargan.

Se pueden hacer un montón de giros en una coreografía que nadie va a tener sensación de que has girado en exceso. En una de mis últimas coreografías los llegué a contar y salían 63, y no había ningún momento en el que girara con 7 u 8 seguidos. Pero estoy segura de que nadie diría que había “demasiados” giros.

Además, son comodín. Si se te va el hilo de la coreografía, o si estás improvisando y de pronto no sabes qué hacer, los giros resuelven el problema. Y es que es el único movimiento que siempre va a quedar más o menos bien. Si estás bailando algo lento, quizá sea mejor un giro con círculo de cadera, por ejemplo. Pero es la única cosa segura con la que no metemos la pata.

 

Espero que estos métodos te sirvan y a partir de ahora bailes de manera más variada y creativa, buscando tu propio estilo. ¿Cuáles son los pasos que más sueles repetir?

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