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La fabulosa Samia Gamal - parte 2/3

  Publicado el 31 de Agosto del 2020

Artículo

En esta segunda parte, nos vamos a centrar en su vida amorosa. Aquí puedes ver la primera parte.

Su romance con Farid El Atrache

Después de un ensayo, estaba sentada con uno de los músicos, Ahmed El-Sherif, mirando el periódico cuando le llamó la atención la foto de un apuesto cantante. Le preguntó a su compañero: “¿quién es este?” y se oyó detrás de ellos alguien que dijo: “Ese soy yo”.

Ni más ni menos que Farid El-Atrache en persona justo detrás de ella. Samia debió quedarse congelada, y desde ese instante se enamoró profundamente de él. Farid era de origen sirio, cantante, compositor y virtuoso de laúd, y ya en esa época, también era actor. Le invitó a un refresco, charlaron un rato y se marchó.


Farid El Atrache

Samia intentó quedar con él varias veces, pero siempre estaba de rodaje y no conseguía hablar con él, hasta que en cierto momento coincidieron. Aprovechó para decirle que no había estado nunca en un plató de cine y esa misma tarde Farid le envió un coche para llevarla al rodaje con él.

Coincidió que faltaba una de las bailarinas, y, el director, al enterarse de que Samia bailaba, la invitó a bailar haciendo un pequeño papel de la película. No tengo claro que fue más importante para ella, si la oportunidad de participar en su primera película o lo maravillada que quedó al escuchar a Farid cantando en vivo y en directo.

Aquí me gustaría hacer un inciso sobre el cine egipcio. La forma de asegurarse el éxito en una película era incluir la danza de forma bastante protagonista. Por ejemplo, las películas en las que Tahia Karioca salía bailando, ya estaban vendidas antes de exponerlas en las salas de cine. Es curioso que a la vez y al mismo tiempo la danza esté mal vista en Egipto. El cine egipcio de la época tuvo mucho éxito y se veía no solo por los países árabes, sino que llegó a muchos otros países.

Volviendo al momento romántico entre Samia y Farid, una noche mientras ella bailaba, vio a Farid en una de las mesas acompañado de una mujer de clase alta. Ella se acercó para bailarle a él y la aristócrata se puso celosa. Se enfadó tanto que se levantó y la insultó delante de todos. Samia dejó de bailar y se fue llorando. A Farid no le gustó nada la escena y sin pensárselo dos veces le dio una bofetada a su acompañante allí mismo.

Desde ese instante empieza en serio su romance. Samia tendrá más adelante dos maridos, pero nunca quiso a nadie como a Farid El-Atrache.


Samia con Farid

Su salto al cine

Antes de su primer gran papel, tuvo otro pequeño aperitivo gracias a la casualidad.

Un día estaba esperando a Farid fuera de un estudio de grabación, cuando salió el director de la película a buscar a una chica para hacer de figurín y creyendo que Samia era esa chica la cogió de la mano y la llevó dentro. El director se llamaba Helmy Rafla y la ópera musical que estaban grabando era “Layali Al-Andalus” (Las noches andalusíes).

El momento de su primer gran papel llegó como regalo de cumpleaños. El director de cine no tenía candidata a su gusto para el papel protagonista de su siguiente película entre las disponibles y le preguntó a Farid si podrían hacerle una prueba a Samia.

Farid tuvo la idea de que fuera una sorpresa aprovechando que estaba cerca su cumpleaños, así que organizó la fiesta en su casa. Por supuesto le dieron el papel de protagonista y ella lloró de alegría e ilusión.

Era el 27 de mayo de 1946, cumplía 22 años y Farid le pidió que cerrara los ojos. Le puso en las manos el contrato para su primera película juntos, llamada “Habeb el-Omr” (Amor de mi vida) y le dijo: “Es un contrato de Amor de Vida, para el amor de mi vida”. Samia volvió a llorar de emoción ante tal declaración y por la importancia del papel.

El estreno de la película fue un éxito sin precedentes y la prensa hablaba también sobre su romance. Desde este momento, deja de bailar en el Casino y en el resto de salas de fiestas y se dedica de lleno al cine. Trabaja junto a Farid como pareja protagonista en muchas películas de distintos directores, y se convierten pronto en la pareja ideal del cine egipcio.


Samia y farid en la película Afrita Hanem

Sus siguientes películas juntos son “Ahebak enta” y “Afrita hanem” en 1949, en la que Samia interpreta el papel de Kahramanah, una diablilla que trata de manipular los deseos de Asfour, interpretado por Farid. Asfour quiere casarse con Aleya, pero su padre no lo aprueba, así que requiere la ayuda de una “genio” de una lámpara mágica para que le ayude. Kahramanah se enamora al instante de Asfour e intenta manipularle para que se quede con ella.

Aquí puedes ver un extracto de la película, el momento en el que sale de la lámpara y su danza:

En todas estas películas utilizan música de Farid El-Atrache.

El Rey Farouk

Era 1950 y Samia tenía para este momento tal fama que fue a Europa para bailar representando a Egipto, y en Dovel bailó descalza para el Rey Farouk. Su foto apareció publicada en todos los periódicos de Europa.


Samia bailando para Rey Farouk

Se encaprichó de ella y le gustó tanto su danza que la nombró “Bailarina nacional de Egipto” y durante un tiempo estuvo persiguiéndola, a pesar de que sabía la relación que tenía con Farid El-Atrache.


Rey Farouk

Se llegó a comentar que el Rey hizo daño a Farid, y así lo reflejan las letras de algunas de las letras de sus canciones. No hubo forma de ganarse el corazón de Samia, ella tenía claro que amaba a Farid.

Con la llegada de la revolución termina su relación. Ella le pidió decidir entre formalizar la relación casándose o terminar. Él se negó a casarse por la diferencia de clases. Él era de clase alta, descendiente de príncipes drusos y ella una bailarina, estaría muy mal visto. Además, su hermano se opuso completamente al matrimonio, le decía a Farid que la fortuna de la familia debía permanecer en la familia, y no terminar en manos de una bailaría.

Esto le partió el corazón y pasó tiempo encerrada rechazando contratos de trabajo. Cuando se recuperó un poco, para intentar olvidarse de todo, se fue a vivir a Estados Unidos.

Más tarde le preguntaron a Samia por qué no se habían casado y dijo que estaban bien así. Era buena persona y no quería que se hablara más de la cuenta de la razón real.

Matrimonio con Sheppard King III

En Estados Unidos conoció al millonario de Texas Sheppard King III, que se enamora al momento de ella. Incluso se convierte al Islam, eligiendo el nombre de Abdallah King. Se casan, pero el matrimonio solo dura de 1951 a 1953.


Samia y Sheppard King III

Durante este tiempo impulsó la carrera de Samia por Estados Unidos, llegó a bailar en 15 estados, como Nueva York, Dallas y Miami.


Samia en Miami - 1952

Aparición en la revista Life

Durante su estancia en Estados Unidos, el fotógrafo Loomis Dean retrató a Samia y las fotos fueron publicadas en la revista Life el 24 de marzo de 1952 en las páginas 45 y 46. Son fotos muy conocidas de Samia y con una historia muy curiosa sobre cómo logró el fotógrafo esas líneas desde su cadera.


Samia en la revista Life

He encontrado este texto sobre cómo el fotógrafo consiguió ese efecto con las líneas de luz, es una traducción de Giselle Rodríguez:

“Desde que vio las fotografías de Gjon Mili de los dibujos de Picasso con linterna en la oscuridad (Revista Life, 1950) el fotógrafo de Life Loomis Dean ha buscado otra manifestación artística aplicable a la técnica. La encontró la semana pasada en un club de Nueva York, Latin Quarter, en donde Samia Gamal interpreta la danza del vientre que le ganó la aprobación del Rey Farouk, quien la nombró la bailarina nacional de Egipto. El año pasado se casó con el heredero texano Sheppard King III.

Dean colocó en la cadera de Samia, justo debajo de su ombligo, un foco de linterna y colocó alambres alrededor de su cadera unidos a una pequeña batería. Después la hizo bailar en una habitación oscura y abrió el obturador a una exposición de tiempo que sólo captara los patrones de la luz en la película e iluminó el resto de Samia con una luz estroboscópica. Como muestran sus fotografías, la danza que Samia dice que tiene 4,000 años de antigüedad, es algo más complicada que los movimientos simples americanos. Samia lo describe así: muevo todo a la vez en círculos y al frente y hacia atrás. Agregó que es como el ballet occidental solo que se concentra en los músculos abdominales en lugar de los pies.

El acto duró 5 minutos. Al terminar sus pies quedaron sucios, no así sus arcos, que se mantuvieron prístinos. Y dijo: “no siempre me gusta estar bonita. Su esposo leyó una revista mientras la esperaba a que se lavara los pies, y explicó que pasa todo su tiempo esperándola. “Desde que conocí a Samia he estado viviendo en una nube blanca allá arriba”, dijo.


Samia con los pies sucios

Matrimonio con Rushdy Abaza

A su vuelta a Egipto sigue rodando más películas y se casa en 1958 con Rushdy Abaza, un galán de cine de los años sesenta. El matrimonio dura hasta 1977 y juntos tienen una hija, Quismet. Juntos grabaron como protagonistas varias películas entre 1959 y 1972, pero no tuvieron tanto éxito como lo tenían Samia y Farid.


Samia y Rushdy

Más tarde, su hermana se divorcia de su marido y Samia la acoge en su casa sin rencor.


Samia de mayor

El 1 de diciembre de 1994 fallece con 71 años por cáncer. Lo curioso con el éxito que había tenido es que a su funeral solo asistió su única amiga Tahia Karioca. Estaba ya mayor y apenas podía caminar, pero quiso acompañarla.

 

Ya puedes ver la última parte de la biografía de Samia Gamal.

 

Bibliografía:

  • El reinado de las Bailarinas de Shokry Mohamed.
  • Danza Oriental en Egipto de Giselle Rodríguez.
Imagen de Imam Angeles

Me encantan las bailarinas de esa época y sobre todo Naima Akef!

Imagen de Patricia Beltrán

Me alegro que te guste, a mi también me resulta muy interesante conocer la vida de estas bailarinas, y Naima Akef será una de las próximas sobre las que escriba. Gracias por tu comentario.

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