
El shimmy es la firma de la danza oriental. Ese movimiento que, cuando sale bien, hace que todo lo demás brille. Y como es tan importante, merece la pena trabajarlo bien.
En este artículo te traigo 3 trucos para que tu shimmy gane en potencia y control. Me centro en el de rodillas, que es el que más usamos: permite añadir capas, la postura queda más erguida y el resultado es mucho más estilizado.
Practica un poco cada día y en unas semanas notarás la diferencia.
Estos son 3 de los 10 trucos que trabajo en mi guía completa. Si quieres la guía con los 10, puedes conseguirla gratis aquí.
1 – Colócate bien
Si no estás bien colocada, difícilmente conseguirás vibrar bien, así que empezamos por el principio, asegúrate de que todo esté bien colocado en su sitio.
Los pies paralelos, debajo de las caderas y bien apoyados. Las rodillas relajadas sin llegar a estirarse del todo. Para este shimmy, colocamos el peso del cuerpo un poco hacia adelante, para dejar libres los talones, no vamos a levantarlos, pero el hecho de que no tengan peso hará que puedas darle más rapidez.
El movimiento se hace exclusivamente con las rodillas, se van moviendo de manera alternada, doblando un poco y volviendo a estirar (sin llegar a estirar del todo la rodilla).
En este vídeo lo puedes ver mejor:
2 – Añade fuerza muscular
Para conseguir distintos matices, jugamos con intensidad y velocidad. Podemos hacer un shimmy relajado o más rápido simplemente acelerando el movimiento alternado de las rodillas. Pero si queremos que sea más potente, necesitamos añadir fuerza muscular.
Los músculos que tenemos que activar están detrás de la rodilla y del muslo y nos centramos en empujar con fuerza la rodilla hacia atrás. Ten en cuenta que no se puede estirar del todo la rodilla en ningún caso, así que cuesta un tiempo hacer fuerza al estirar la rodilla sin estirarla del todo.
Para que sea un poco más sencillo te comparto este ejercicio en el suelo que ayuda muchísimo. Siéntate con las piernas estiradas en el suelo. En esta posición no se puede cometer el fallo de estirar la rodilla del todo, porque al tener los talones apoyados es muy difícil estirar al máximo, y si lo hiciéramos, el talón se levantaría un poco del suelo. Así que, en esta posición, sale bien siempre.
Ahora, se trata de golpear el suelo tan fuerte como puedas con la parte de atrás de la rodilla. Dobla un poquito y al estirar intenta hacer ruido contra el suelo. Así, notarás como se activa la musculatura de detrás del muslo y rodilla.
Puedes probar con una sola pierna, luego con las dos a la vez, y, por último, con las dos de manera alternada.
Luego al levantarte intenta hacer esa misma fuerza con las piernas hacia atrás, que verás que es más fácil que antes.
3 – Subir y bajar los talones
Las capas que podemos añadir incluyen casi cualquier movimiento de la danza oriental, incluidos los que necesitan mover los talones, como por ejemplo los ochos verticales. Así que necesitamos poder mantener la vibración mientras movemos los talones.
Para este ejercicio, empieza el shimmy y simplemente levanta los talones y vuelve a apoyarlos. Lo importantes es que no pares el shimmy en ningún momento.
Puedes sujetarte con una mano en la pared al principio si notas que pierdes el equilibrio.
Espero que estos 3 trucos ya te den mucho juego. Y si quieres los 10, recuerda que tienes la guía completa gratis aquí.
¿Te ha servido? Cuéntame en comentarios qué parte del shimmy te resulta más complicada, te leo.







[…] Espero que estos 3 movimientos ya te den mucho juego. Y si quieres los 10, recuerda que tienes la guía completa gratis aquí. […]
mil gracias- me abres un abanico de posibilidades. besos
¡Qué bien! De eso se trata, de tener cada vez más opciones. Gracias por tu comentario 😊
Hola Patricia! Este es el segundo post que leo de tu blog y me encanta lo bien que explicas, lo bien estructurada que das la información y los ejemplos, con el espejo detrás, son la guinda del pastel. Gracias!!
Muchas gracias! Me alegra mucho que te guste el contenido 😉